De los favoritos del Benidorm Fest a los candidatos que parecen una broma

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No hay este año ningún himno como ese Ay mamá de Rigoberta Bandini que trasciende con mucho lo estrictamente musical. Y tampoco un trallazo como el Terra de las Tanxugueiras que, sin embargo, dejó algo frío al personal con la puesta en escena en Benidorm por pura inexperiencia de las gallegas. Incluso a priori se echa en falta a algún artista con el carisma de Rayden. Y a apenas dos días para que dé comienzo el espectáculo, no ayuda para generar emoción que esta vez no se vayan a enfrentar las dos Españas ni que la élite política no se haya enfangado hasta las pantorrillas para apoyar a sus favoritos como el año pasado -ni ha entrado al trapo Rufián, y es una pena, a pesar de que podemos llevar a Eurovisión la primera canción en catalán desde el coitus interruptus de Serrat con el del La, la, la-.

Y, dicho lo cual, son 18 las candidaturas que esta próxima semana van a competir en la segunda edición del Benidorm Fest, certamen de RTVE del que saldrá nuestro representante para la 67ª edición del Festival de Eurovisión que tendrá lugar en mayo en Liverpool. La ciudad de los Beatles acogerá el gran acontecimiento después de que el Reino Unido, que quedó en segunda posición el año pasado, aceptara organizarlo ante la imposibilidad de que el país ganador, Ucrania, pueda hoy por hoy ser sede de una cita semejante.

Y entre los 18 participantes hay de todo, como en botica. Bueno, regular y hasta tirando a malillo. Esto último escama por cuanto nuestra radiotelevisión pública habría recibido un total de 876 canciones aspirantes. Algo falla cuando el histórico tercer puesto de la diosa Chanel en Turín y la repercusión tan fantástica que tuvieron los participantes en el primer Benidorm Fest no han animado a artistas consagrados a presentarse este año, tal como cabía esperar. Y desde luego el miedo a los haters en las redes sociales difícilmente lo explica todo.

Claro que quienes nos hemos pasado todo el último año expiando por el pecado de no creer en su debido momento en el chanelazo -eso sí es pecado, Santo Padre, no la homosexualidad, caramba-, debemos ser más cautos en estas horas previas al comienzo de la función. Y, con la necesaria prudencia que da admitir que con las opiniones pasa como con los culos, que cada uno tiene una, todo cuanto digamos puede servir de bien poco si las puestas en escena a partir del martes dan la sorpresa y surge el diamante en bruto todavía escondido.

Hagamos juego, que es de lo que se trata, y repasemos mientras fortalezas y debilidades de los 18 candidatos:

Fusa Nocta

Mi familia

La de Gandía parte como favorita, con la presión que eso representa. Su tema, Mi familia, es una de esas apuestas con garra que no pasan desapercibidas, lo que siempre viene muy bien en Eurovisión. La mezcla de flamenco renovado, trap y hip hop es efectista. A ver cómo llega su voz en directo. Por estos lares, pesa mucho que se la compare sin cesar con Rosalía. Pero, como diría aquél, lo que no es plagio es copia. No pasa nada porque las referencias estén bien presentes sobre un escenario. Y Rosalía todavía no es tan conocida en Armenia, Lituania, Islandia o Rumanía, que son los que votan en mayo.

Fusa Nocta, Vicco, Blanca Paloma y Alice Wonder tienen la presión añadida de sonar como ganadoras; Aritz Aren es el aspirante sin buela

Vicco

Nochentera

La cantante, compositora y productora barcelonesa está siendo una de las revelaciones en las jornadas previas a la competición. Nochentera, su tema, nos retrotrae a la música de baile de los años 80, la única década que jamás pasa de moda. En su caso, la puesta en escena será especialmente decisiva. Y, aunque no gane, ya puede coronarse como reina de la canción del verano de este año.

Blanca Paloma

Eaea

Es la única repetidora en el Benidorm Fest. Esta vez lo intenta con Eaea, que combina flamenco y sonidos urbanos. Es un tema que fluye desde las entrañas, de esos que permiten el lucimiento vocal de una artistaza como ésta, muy eficaces cuando tienen buen envoltorio en los escenarios eurovisivos. La suya es de ese tipo de propuestas que gustan mucho a los jurados, pero no tanto a los espectadores que se dejan el dinerito en el televoto.

Karmento

Quiero y duelo

La cantante de Albacete es la artista más singular de esta edición. De esas propuestas inclasificables que impactan, lo que siempre se agradece. Usa el folclore como los panaderos la masa madre, para trabajarlo a su gusto y dar forma a canciones interesantísimas. ¿Está Europa preparada para algo como Quiero y duelo? Pues desde luego lo ha estado para propuestas aún más raras, como la de la serbia Konstrakta en 2022. Gane o no gane el pasaporte a Liverpool, García-Page no puede llegar a las próximas autonómicas sin crear una medalla manchega para Karmento.

Alice Wonder

Yo quisiera

La joven cantante y compositora madrileña llega a Benidorm con el halo de ser la que va a dar el campanazo. Presión triple, claro. Es pura emoción. Transmite autenticidad. Lo suyo no ha sido crear una canción pensando en Eurovisión, sino presentar una estupenda composición, Yo quisiera, que gustará o no en el festival. Sería dignísima representante en el Reino Unido. Interpreta una de esas baladas que son mucho más que una balada, que tienen magia y erizan los vellos.

Alfred García

Desde que tú estás

Entre la larga lista de triunfitos en la disputa, él es el veterano. Ya estuvo en Eurovisión. Creerá que los eurofans no nos acordamos de lo mal que nos lo hicieron pasar él y Amaia con la desgana con la que se tomaron su participación en Lisboa. De ahí que pocos le tengan en cuenta ahora para repetir experiencia. Desde que tú estás es más que digna, y nos creemos que Pablo López lloró al escucharla por primera vez – tambien es que éste tiene pinta de ser de lágrima fácil-. Pero eso es todo, amigos.

Famous

La Lola

Lo del triunfito ganador de OT en 2018 es la constatación de que quien vence en este concurso sufre un maleficio de por vida. Qué lástima. Tiene un vozarrón. Pero le pasa como a Rosa de España. Da tumbos sin encontrar ningún estilo en el que encaje. A Famous le haría mucha ilusión representarnos en Eurovisión, lo decía ya cuando estaba encerrado en la academia catódica; pero con La Lola va a ser que no.

Hay un exceso de ‘triunfitos’; no nos hemos olvidado aún de lo mal que nos lo hizo pasar Alfred, con Amaia, en su paso eurovisivo; ¿y lo de Agoney?

E’ffemme

Uff!

Al parecer, la girl group ha sido invitada directamente por RTVE para competir en la ciudad alicantina. Caso único, junto al de Agoney. Y no se entiende, la verdad. La canción de estas chicas, Uff! es un puro pastiche en el que se mezclan todos los ritmos urbanos actuales con una letra imposible, por no ser crueles con los calificativos. ¡Siguiente, por favor!

Agoney

Quiero arder

El perejil de todas las salsas. El ex triunfito canario dice que quiere arder en su canción. Él solito está pidiendo a gritos padecer la tortura proporcional a la tortura que es su apuesta. Qué lástima que un cantante con sus cualidades vocales haya elegido una cosa tan pesada de escuchar. Se diría que el único sentido de que compita en Benidorm es que el cantante que posee un timbre de voz más parecido al de la diva Mónica Naranjo, presentadora de las galas, le vaya a retar a ésta a algún duelo de gorgoritos en el escenario.

Aritz Aren

Flamenco

Estamos ante el candidato que no tiene abuela; lo decimos por sus propias declaraciones sobre su imponente físico o por las rajadas sobre otros rivales en las semanas previas a la competición. El valenciano, como Chanel, parte, como puntos fuertes, con sus años como bailarín y coreográfo, que hacen que haya mucha expectación en torno a su candidatura. Su canción, Flamenco, mezclando continuamente estrofas en castellano e inglés como SloMo también abusa de los clichés más modernuquis. Y no aporta nada como tema, todo sea dicho. Aunque el de Chanel tampoco era para tirar cohetes y de él se pudo sacar petróleo. Veremos.

Rakky Ripper

Tracción

La joven presenta Tracción. Para seguirla hace falta un diccionario musical ya que, dicen, es una de las pioneras patrias en hyperpop, sea lo que sea que eso sea. Hasta ahora poco se ha hablado de ella. Y, en nuestra modesta opinión, su actuación puede ser aprovechada por el espectador que tenga una urgencia en la cocina.

Sofía Martín

Tuki

Ella dice que quiere «llevar a Eurovisión una España moderna, internacional y nueva»; ahí es nada. Está tardando Pedro Sánchez en sumarla a su interminable lista de asesores. Cantante hispanoalemana, es la representante de este año de eso que se da en llamar latin dance. Todo en Tuki, su canción, suena taaaaaaaan artificial.

Megara

Arcadia

Es la apuesta rock de este año. No es un estilo musical por el que España haya apostado en Eurovisión, pero sí lo hacen en cada edición unos cuantos países del continente. Por más que se repitan clichés manidos como que existe un tipo de música para el festival, la realidad es tozuda y lo desmiente certamen tras certamen. A quien le guste el guitarreo, puede disfrutar de Arcadia, bien defendida por esta banda madrileña. El resto tenemos donde elegir.

José Otero

Inviernos en Marte

El grancanario tiene una de las mejores voces de esta edición. Interpreta Inviernos en Marte. Seamos sinceros, hemos escuchado canciones como la suya en Eurovisión mil veces. Nada tiene de diferente. Si ganara, mucho nos tememos que volveríamos a sufrir lo que nos pasó con Blas Cantó y Voy a quedarme. TVE podría reutilizar su luna gigante en la escenografía y se ahorraría unos cuartos, eso sí.

Meler

No nos moverán

Una típica, remarquemos lo de típica, boy band de tres amiguetes de Madrid que defenderán No nos moverán -¿sabrán quién es Chanquete?-. Las bases del certamen decían que este año compiten 18. Había que rellenar.

Siderland

Que esclati tot

En este caso la banda de chicos llega desde Barcelona. Han conseguido que se hable bastante de ellos porque defienden Que esclati tot, una canción en catalán. Es el único tema de este año en una de las lenguas cooficiales de nuestro país, en el que no se habla sólo español, aunque algunos sigan sin enterarse. Y eso les da cierta épica. Ya saben, sería llevar a Europa la primera composición en catalán tras aquel intento frustrado en el 68 de Serrat de defender en esta lengua el La, la, la, que al fin cantó una insuperable Massiel, dándonos la alegría de nuestra vida. Pero, ojo, que al margen de los asuntos identitarios, Siderland suenan muy pero que muy bien y su canción tiene pegada. Lo malo es que les montarían una coreografía como la de Miki Núñez para La venda, y nos ha jodido mayo con las flores.

Sharonne

Aire

En un festival tan inclusivo como Eurovisión nunca desentonan las divas ni una ganadora de Drag Race España como ella. Lástima que Aire, su canción, se haya quedado por debajo de las expectativas. Minutos de petardeo asegurados. Y nada más, que no es poco.

Twin Melody

Sayonara

Las gemelas tiktokteras cierran esta lista de 18 elegidos. Y no las hemos dejado para el final por casualidad. Aún nos estamos preguntando si se trata de una broma. Les servirá a quienes estén empezando a estudiar euskera, ya que en el batiburrillo de Sayonara se escucha «bat, bi, hiru, lau» esto es, «uno, dos, tres y cuatro». Decíamos al principio que RTVE habría recibido 876 canciones. ¿De verdad?

Source: elmundo.es