Sánchez consolida en Rabat su giro en el Sáhara, aunque no consigue reabrir ya las aduanas de Ceuta y Melilla
Exteriores
España y Marruecos “reiteran su compromiso con la protección y la garantía de los derechos humanos” después de que el PSOE votara en contra de una resolución para denunciar la falta de libertad de expresión en el país africano
Pedro Sánchez ha consolidado su giro estratégico sobre el Sahara con el reconocimiento de que Marruecos juega “un papel decisivo para la estabilidad, la paz y el desarrollo” en esta zona del Magreb. Así consta en la declaración conjunta que el presidente del Gobierno ha firmado con su homólogo en el país vecino, Aziz Ajanuch, en el que se reitera en su posición de que la ex colonia debe ser una provincia autónoma bajo la tutela de Rabat.
A cambio, la delegación española ha conseguido el compromiso de “la plena normalización” de la circulación de personas y mercancías en Ceuta y Melilla, pero la reapertura de las aduanas no será inmediata, sino que seguirá “en pruebas” según “el calendario acordado para superar cualquier posible eventualidad”. En La Moncloa justifican la falta de concreción porque faltan por “afinar” aspectos técnicos, como las medidas para evitar el contrabando, que garanticen que estos movimientos fronterizos se hagan de forma “ordenada”.
En la declaración suscrita al término de la Reunión de Alto Nivel que se ha celebrado este jueves en Rabat, España “saluda la dinámica de apertura, progreso y modernidad que vive Marruecos” y recalca explícitamente el “liderazgo activo” del monarca Mohamed VI en la misma. Asimismo, desde Madrid subrayan que el reino alauí es un “actor regional e internacional creíble y escuchado” que desempeña un rol determinante para el futuro de “las regiones mediterránea, atlántica, el espacio sahelo-sahariano y África”.
El documento de 74 puntos no incluye, en cambio, ninguna mención directa a Ceuta ni Melilla, sólo una referencia a la apertura de las aduanas comerciales que se hizo el pasado 27 de enero, aunque sin señalar siquiera que tuvo como escenario las dos ciudades autónomas. Ambas partes afirman que tienen en cuenta los resultados de esa prueba y que continuarán en esa línea provisional mientras se garantizan “los dipostivos adecuados de control aduanero y de personas a nivel terrestre y marítimo”.
Además, España y Marruecos “reiteran su compromiso con la protección y la garantía de los derechos humanos” como “base imprescindible” para la convivencia democrática, el Estado de derecho la buena gobernanza. Este enunciado se incluye en las conclusiones finales de la cumbre bilateral después de que el PSOE votara hace dos semanas en contra de una resolución para denunciar la falta de libertad de expresión en el país africano, donde permanecen encarcelados varios periodistas.
Source: elmundo.es
