¿Qué tipo de hipoteca hay que elegir ante una posible era de intereses altos?


El pasado 15 de junio, el Banco Central Europeo (BCE) anunció una nueva subida de su interés principal, que pasó del 3,75% al 4%. Y la presidenta del organismo, Christine Lagarde, ya ha confirmado que se producirá un nuevo incremento en julio y que mantendrá los tipos altos “todo el tiempo que haga falta” para contener la elevada inflación de la eurozona. Se avecinan, pues, malos tiempos para los que quieren contratar una hipoteca, puesto que los intereses de estos productos seguirán al alza hasta nuevo aviso.

De hecho, el expresidente del BCE, Mario Draghi, afirmó sin tapujos hace unas semanas que vamos hacia un mundo de tipos de interés más altos y que los intereses no bajarán a medio plazo. Y en este escenario, según el comparador financiero HelpMyCash, elegir correctamente el tipo de hipoteca que se va a contratar (fija, mixta o variable) es más importante que nunca, pues una mala decisión podría comprometer seriamente la economía doméstica del potencial hipotecado.

Hipoteca fija: más segura, pero más difícil de conseguir

Desde el comparador afirman que firmar una hipoteca fija es la opción más segura en un contexto de tipos al alza, pues las cuotas se mantendrán siempre estables y el deudor podrá planificar mejor sus pagos. Según los analistas de HelpMyCash, si un banco ofrece un interés fijo de en torno al 3% sin muchos productos asociados, es recomendable aceptar su propuesta de inmediato.

Eso sí, a día de hoy, pocos bancos conceden hipotecas fijas tan baratas. De hecho, el interés medio de estos productos se sitúa sensiblemente por encima: más del 3,50%. Aun así, todavía quedan entidades que ofrecen precios por debajo de esa media. Es el caso, por ejemplo, de la Hipoteca Fija de BBVA, cuyo interés es desde el 2,90% para un plazo de 30 años si el cliente domicilia su nómina y contrata los seguros de hogar y vida del banco.

Pero ¿qué pasaría si no se cumplen las previsiones de Draghi y los tipos sí bajan a corto plazo? En ese caso, es cierto que las hipotecas variables se abaratarían, puesto que el euríbor descendería (es el índice con el que se calcula el interés de estos productos). Ahora bien, los bancos también abaratarían sus nuevos préstamos hipotecarios a tipo fijo, por lo que el cliente podría refinanciar su crédito para reducir su interés o pasarse al tipo variable, ya sea con un pacto con su entidad o con un traslado a otro banco.

Hipoteca mixta: el punto intermedio

En caso de no poder conseguir una hipoteca fija competitiva, elegir un interés mixto puede ser una buena alternativa. Con esta opción, el cliente podrá disfrutar de un tipo fijo de en torno al 3% o inferior durante los primeros años de vida del préstamo (entre cinco y 15, según el banco), aunque el interés pasará a depender del euríbor cuando termine ese período inicial.

Según HelpMyCash, si se avecina una era de altos tipos, lo recomendable es que ese plazo inicial dure unos diez años como mínimo, pues así el cliente estará protegido de potenciales subidas del euríbor cuando se pagan más intereses. Conviene recordar que en España, donde se usa el sistema francés de amortización, la mayor parte de los intereses se abona en el primer tercio de vida del crédito.

Pero ¿qué entidades ofrecen buenas hipotecas mixtas con períodos iniciales largos? EVO Banco es una de ellas: su Hipoteca Inteligente Flexible tiene un tipo fijo desde el 3,20% durante los primeros 15 años y un interés variable desde euríbor más 0,75% para los siguientes, que pueden conseguirse a cambio de domiciliar la nómina y de contratar los seguros de vida y hogar con el banco.

Hipoteca variable: la opción más arriesgada

En cuanto a las hipotecas variables, actualmente son la opción más arriesgada. Estos productos, en general, tienen un interés fijo inicial relativamente bajo (inferior al 2,50% en la mayoría de los casos) que se aplica durante los primeros 12 o 24 meses. Ahora bien, al finalizar ese breve período, el tipo pasa a estar referenciado al euríbor, que es un índice que se ha disparado en los últimos tiempos: en poco más de un año, ha pasado de valores negativos a superar el 4%.

Si el Banco Central Europeo mantiene sus tipos elevados durante varios años, tener una hipoteca variable no será un buen negocio, ya que el euríbor se mantendrá alto y las cuotas, en consecuencia, serán caras. Sin embargo, existe también la posibilidad de que la previsión de Mario Draghi no sea acertada y que el BCE sí baje sus intereses a corto plazo, lo que abarataría sensiblemente las mensualidades de estos productos.

Si el cliente cree que los tipos bajarán y está dispuesto a correr más riesgo, apostar por una hipoteca variable puede salirle a cuenta si se produce esa reducción de intereses a corto plazo. Ahora bien, en este caso, desde HelpMyCash recomiendan tomar precauciones: hay que calcular si podrían pagarse bien las cuotas con un euríbor al 4% o incluso al 5% (su máximo histórico). En caso contrario, los analistas del comparador desaconsejan decantarse por esta modalidad para evitar potenciales impagos.


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